06 marzo, 2008

Ministros católicos de Reino Unido se oponen a la ley de experimentación con embriones

El Gobierno británico, que preside el laborista Gordon Brown (en la foto), prepara la aprobación en el Parlamento de una siniestra ley de experimentación con embriones humanos ante la dura oposición ejemplar de varios ministros católicos que componen el Ejecutivo. Se trata del ministro de Defensa, Des Browne; la de Transportes, Ruth Kelly; y el de Gales, Paul Murphy.

La ley quiere favorecer la inyección de células o ADN de animales en embriones humanos. Una auténtica barbaridad, camuflada siempre bajo el manto de la investigación científica. Un "todo vale" con tal de alcanzar los oscuros objetivos que se proponen algunos de estos científicos y compañías privadas, que juegan a ser dioses con lo más sagrado: la vida humana.

Pues bien, estos tres ministros hacen lo correcto al oponerse a este tipo de investigaciones que no respetan la dignidad del ser humano "desde el momento de su concepción hasta la muerte natural", tal y como enseña desde siempre la Iglesia Católica. Sólo así se puede garantizar el respeto a la vida, también el de los no nacidos. Sin duda, todo un ejemplo para el resto de colegas de otras países, también los españoles.