La esperanza cristiana, fundada en Cristo, "no es una ilusión" sino "un ancla que penetra en el Cielo en donde Cristo nos ha precedido", ha afirmado el Papa recientemente, durante el rezo de la oración pascual del Regina Coeli, en la plaza de San Pedro. Ante miles de peregrinos, Benedicto XVI recordó la solemnidad de la Ascensión, que se celebraba ayer domingo y explicó cómo los discípulos vivieron esta experiencia reunidos en torno a la madre de Jesús."En sus discursos de despedida a los discípulos, Jesús insistió mucho en la importancia de su regreso al Padre, cumplimiento de toda su misión", recordó el Pontífice. "De hecho, vino al mundo para devolver el hombre a Dios, pero no en un plano ideal (como haría un filósofo o un maestro de sabiduría) sino realmente, como pastor que quiere llevar todas las ovejas al redil. Dios en el hombre-el hombre en Dios: ésta es una verdad no teórica sino real. Por ello la esperanza cristiana, fundada en Cristo, no es una ilusión sino, como dice la Carta a los Hebreos, en ella tenemos como un ancla de nuestra vida, un ancla que penetra en el Cielo en donde Cristo nos ha precedido", concluyó.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada