09 mayo, 2008

La Iglesia, prudente ante la nueva ofensiva laicista del Gobierno Zapatero

La Conferencia Episcopal Española guarda silencio ante la nueva ofensiva laicista del Gobierno Zapatero y que ha sido anunciada por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández, quien pretende modificar la actual Ley Orgánica de Libertad Religiosa. Parece ser que la CEE habría estudiado su respuesta ayer mismo, en el Comité Ejecutivo que preside el cardenal de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela (en la foto).

Según el Gobierno, la reforma de la Ley de Libertad Religiosa trata de "avanzar en la condición de laicidad que la Constitución otorga a nuestro Estado". Sin embargo, la Constitución garantiza la aconfesionalidad del Estado, que es algo bien distinto. La primera impone la visión del hombre y de la sociedad excluyendo a Dios de la vida pública. La segunda, sin embargo, respeta la libertad de conciencia de cada ciudadano de adherirse a aquella confesión religiosa que considere más adecuada.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Usted pone textualmente:
"La segunda, sin embargo, respeta la libertad de conciencia de cada ciudadano de adherirse a aquella confesión religiosa que considere más adecuada"

Y yo me pregunto si usted cree de verdad que un bebé de unos pocos días o meses tiene suficiente libertad de consciencia como para decidir ser católico.
Y me hago esta pregunta porque llevo años intentando apostatar y la iglesia no me lo pone nada fácil.
Mire usted, mis 7 sobrinos fueron bautizados para no herir la sensibilidad de los abuelitos.
Mi sobrina se casó por la iglesia para que no la criticaran en el pueblo....
Y miles de casos más.

El día que la institución católica sea tolerante, igualitaria con los hombres y mujeres, y respetuosa con las opciones de vida personales de cada ciudadano, ese día es cuando me replantearé si ser católico es una libre opción.
A día de hoy somos católicos a la fuerza y cuando hemos decidido no seguir siéndolo, la iglesia nos sigue contando entre sus números y estadísticas.

Si Cristo bajara de nuevo, no tengo ninguna duda de que destruiría el templo de nuevo, un templo enriquecido y corrupto tal y como veo yo que se ha convertido las altas y medias esferas de la organización política de la iglesia.

En cuanto a la fe personal e individual todos mis respetos para todos. La fe es algo personal y se merece que nadie la manipule. Pena que las religiones de cualquier tipo no piensen lo mismo.

Puede usted borrar si quiere este comentario, al fin y al cabo sólo soy una voz disidente y anónima.

Juan. Madrid, España.

Blogger dijo...

Estimado Juan:
En primer lugar, quisiera agradecer su interés en SECTOR CATÓLICO, al que le damos la bienvenida.

De ninguna manera su comentario será borrado, a pesar de la crítica feroz que hace de la Iglesia.

El caso del Bautismo que usted plantea es muy interesante. Para poder administrar este sacramento, la Iglesia exige la Fe de los padres o padrinos, y es en virtud de esta garantía y compromiso que adquieren, y que solicitan libre y espontáneamente, por la que el Bautismo se administra a los más pequeños.

Evidentemente, un niño de unos pocos meses no tiene ninguna conciencia, como tampoco es capaz de elegir o diferenciar entre los alimentos que sus padres le administran.

Por eso, la Fe católica nunca se debe imponer a nadie. Se trata más bien de una propuesta que los creyentes consideramos que es liberadora y capaz de producir nuestra salvación.

Pero el catolicismo no es, de ninguna manera, un conjunto de preceptos o mandamientos, o una religión que viene a imponer una serie de obligaciones añadidas a las que ya tenemos en esta vida.

Su esencia es Cristo. La Iglesia trata de que todos los hombres, de todos los tiempos, puedan acceder al encuentro con Cristo, que pensamos es el Señor de la historia y el único capaz de hacernos felices, que es de lo que se trata.

Es verdad, que muchas veces no lo conseguimos. Y usted podría dar fe de ello.

Sin embargo, sepa usted que la Iglesia de Dios y los católicos le esperamos con los brazos abiertos para que usted vuelva a entrar en ella cuando quiera.

Alonso Contreras dijo...

Yo creo que anónimo se ha leido el libro equivocado.
Por otro lado se va del "club", pero quiere organizarnoslo a los que estamos dentro. Una Iglesia a medida del siglo; un Dios a semejanza del Hombre de 2008, y no el Hombre a imagen y semejanza de Dios. Todo ello aderezado con profusión de tópicos.