Llega el mes de mayo y con él las primeras comuniones a todas las parroquias españolas. Sin embargo, lo que es motivo de celebración para los más pequeños puede convertirse en un auténtico dolor de cabeza para los padres, que ven cómo las facturas del restaurante, el vestido y los regalos aumentan considerablemente hasta situarse en los 5.000 euros de media.La Iglesia, mientras tanto, ha vuelto a recordar a los padres la naturaleza de esta celebración cristiana y les ha pedido moderación en los gastos para que todo vaya en sintonía con la Fe. Y es que es lamentable como algunos se echan la manta a la cabeza y piensan en la primera Comunión como si fuera en una boda. La verdad es que este tipo de excesos no ayuda a los chicos a comprender bien que se trata de recibir a Jesús sacramentado por primera vez en sus cuerpos y almas, y que a Él le gusta más nuestra disposición interior para recibirle que todo lo demás, que no vale nada.



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