El escritor Juan Manuel de Prada (en la foto) se ha convertido en el nuevo azote de la Cadena Cope. Si ayer conocíamos la postura del director de la programación socio-religiosa de la Cadena, el sacerdote Manuel María Bru, hoy conocemos las últimas declaraciones del escritor al órgano oficioso de la Santa Sede.Dice De Prada que, "curiosamente, en la España actual el peligro está en la ideología de derechas. En el ámbito católico, algunos han creído en las ideologías liberales y llenado con ese sustituto el hueco dejado por la fe. A modo de ejemplo, me gustaría subrayar el caso de la Cope, la cadena de radio que se presenta como católica y cuyas principales voces son anticatólicas o incluso ateas; y en algunos casos, rabiosamente abortistas y con una filosofía de la vida totalmente anticristiana. Es paradójico: una radio católica en apariencia que se opone al Gobierno actual se convierte en terreno fértil para la difusión de ideas y mentalidades antirreligiosas. En resumidas cuentas, una versión moderna del recurrente fariseísmo".
Y añade: "Por cierto: en las últimas semanas sus más conocidos voceros, el liberal ateo Federico Jiménez Losantos y el hereje y sionista César Vidal, se han dedicado desde sus micrófonos a calumniar e injuriar al Carlismo, entre otras lindezas". Un caballo de Troya más.

22 comentarios:
De Prada Caballo de Troya,,,,JAJAJAJAJA.
eso eso, viva la libertad de expresión!!!
Pablo Rodríguez Gómez.
¿Que ha dicho De Prada que sea falso?.
Embajador en el Infierno:
Lo que ha dicho Prada tiene un error de base en el que me parece que usted también incurre: pensar que la Cadena Cope es la emisora de la Iglesia.
No es verdad. La Cadena Cope es una cadena de emisoras, cuya propiedad en el 51% recae en la CEE, es una radio comercial independiente que se rige por las mismas reglas que el resto, aunque es verdad que tiene un ideario de inspiración cristiana que trata de cumplir. Y en ella caben todos, también los ateos a sionistas. Afortunadamente, claro. Más que le pese a usted y al resto de caballos de Troya, empezando por Sistach o Bru y acabando por los fontaneros de Moncloa.
Si lo que quiere es escuchar Rosarios, sintonice Radio María.
Blogger- Creo que el error de base lo tiene usted. Transcribo del ideario de la COPE:
"I.-Razón de ser de la cadena
El origen y la titularidad de la COPE marcan su identidad y sus propósitos. Como cadena radiofónica surgida de las Iglesias diocesanas y de dos órdenes religiosas en España, y asumida después por su Conferencia Episcopal, la Cadena se considera a sí misma como confesionalmente católica y se sitúa, de partida, en el marco de los fines generales de la Iglesia y, más en concreto, de su presencia evangelizadora en el ámbito de la opinión pública."
Me parece que está bien claro que el hecho de ser radio comercial está supeditado a otras cuestiones más importantes, para empezar su expresa confesionalidad.
Vuelvo a preguntar: ¿Que ha dicho De Prada que sea falso?.
Estimado embajador:
Es usted muy agudo. Y se lo agradezco enormemente. Lo que yo he dicho en nada contradice lo que usted apunta. Más bien,lo complementa.
¿Acaso el hecho de ser confesionalmente católica impide que sea una radio comercial?
¿Implica su confesionalidad que sus presentadores deban ser católicos? No. Prada descalifica a esas personas. Y se descalifica a sí mismo haciéndolo. ¿Incurrirá usted también en esa injusticia?
blogger..."embajador en el infierno", tiene toda la razón. Lea atentamente esta frase:
"la Cadena se considera a sí misma como confesionalmente católica y se sitúa, de partida, en el marco de los fines generales de la Iglesia y, más en concreto, de su presencia evangelizadora en el ámbito de la opinión pública."
Eso qué significa? Eso no significa, que la radio solo deba estar el 100% del día rezando. (Me pareció una falta de tacto el "si usted quiere escuchar Rosarios sintonice Radio María", porque a nuestra Madre María, le duelen las bromas de ese tipo). Una radio, debe informar y ofrecer por supuesto un montó de programas (muchos de muy alta calidad en la COPE).
Pero qué sucede?? LoSantos y Vidal, no es por el hecho de que "no sean católicos", sino porque no ayudan a difundir el mensaje de Cristo o a la "evangelización en los medios de comunicación" como dice el ideario de la COPE. Dese cuenta, que "El Pais" y otros tantos periódicos escribe siempre, "COPE, la Radio de los Obispos". Así que todo lo que perjudique el mensaje de Cristo, perjudica a la Iglesia en general.
Y recordemos, la Iglesia somos todos (y nos salpica). No es justo que nos tachen de "radicales" a aquellos que pensamos que el "amaos los unos a los otros" es una forma de vida. Vaya, digo yo que eso sí es una injusticia.
No doy crédito a lo que leo. ¿Es realmente J.M. de Prada???
Soy asiduo oyente de la COPE y, por lo menos durante las innumerables horas que llevo escuchadas en los últimos años, nunca he oído que se promovieran conductas o se difundieran ideas anticristianas ni anticatólicas. Empiezo a pensar que la gente no sólo "desbarra" por el "progresismo", sino también por el exacerbado "conservadurismo". Jiménez Losantos, a pesar de su agnosticismo, comparte en buena medida el ideario moral cristiano, y a César Vidal, a pesar de ser evangélico y no católico, le he escuchado en repetidas ocasiones defender a la Iglesia Católica de ataques externos.
Es el colmo que, argumentando en contra de la "ideología de derechas", se señalen las convicciones religiosas de unas personas como elemento de juicio. Estoy flipando, no es que se esté en desacuerdo con la línea editorial o con las formas de actuación de la COPE... es que se le acusa directamente de atacar el cristianismo! Bueno, es lo que toca en estos tiempos: lo blanco se dice que es negro, lo negro se dice que es blanco, y de lo gris se dice cualquier cosa.
Quiero agradecer al lector ("anónimo")que ha escrito inmediatamente antes que yo, el que haya precisado su crítica contra Cope, Losantos & Vidal. Creo que es importante separar sus actuaciones de su condición o no de creyentes, toda vez que esta circunstancia no se ha traducido en mensajes contra la Iglesia ni contra el cristianismo
Inatacable Juan Manuel de Prada:
«Pensemos, por ejemplo, en la izquierda, el ecologismo o el feminismo, que parten de ideales y valores comunes, como la protección del medio ambiente y la mejora de la condición femenina. Sin embargo, han dado lugar a consecuencias inhumanas como las legislaciones abortistas. Pero la derecha tampoco es inmune al riesgo fatal de las ideologías, por el que el valor del orden y el respeto también ha llevado a aprobar en algunos países leyes inhumanas...
En los últimos cincuenta años se han dado varios ejemplos de esa clase de fariseísmo: por ejemplo, en algunos sectores de la Iglesia influidos por el marxismo, y había quienes estaban convencidos de haber encontrado la solución a todos los problemas sociales. Curiosamente, en la España actual el peligro está en la ideología de derechas. En el ámbito católico, algunos han creído en las ideologías liberales y llenado con ese sustituto el hueco dejado por la fe...
Desde hace un tiempo me mantengo un poco al margen del juego ideológico: me he declarado contrario a la izquierda y a sus valores, y sin embargo considero a la izquierda más insidiosa porque ha conseguido imponer por toda Europa sus valores en la sensibilidad y la mentalidad dominante; y últimamente también he adoptado una actitud muy crítica hacia la derecha. En particular, he intervenido en el diálogo sobre el liberalismo y el neoliberalismo y sus diversas aplicaciones. Las ideologías son perjudiciales para el ser humano. Son a la vez invasoras y excluyentes, no se limitan al campo político, sino que colonizan todos los sectores de la realidad y de la sociedad con consecuencias nefastas...
Se podría decir que asistimos a un extraño contubernio entre derecha e izquierda por el cual esta última ha renunciado a sus aspiraciones sociales y la derecha, para imponerse, ha hecho suya la visión ética de la izquierda. Una claudicación en la que cada uno ha asumido lo peor del otro».
Me parece un debate bastante tonto el de si la COPE es la radio de la Iglesia o no, pues lo más penoso es que, tratándose de una radio cuya mayoritaria propiedad se reparten obispos y religiosos, sea una radio tan ajena a la doctrina católica en fondo y forma.
Poco me importa si es "radio oficial de la Iglesia", puesto que, si no lo es, pero sí que pertenece a la Conferencia Episcopal, resulta que los obispos españoles ¡tienen un medio de comunicación que no es católico! De locos...
El mejor ejemplo del mal que hace la COPE está en lo que comenta i.l.m., que afirma oír mucho tal cadena de radio y no encontrar nada anticristiano. Desde luego son sutiles, claro, no tan burdos como la SER, y por eso hacen tanto daño. Yo, desde luego, me quedo con Radío María, católica de verdad, donde entre otras cosas "se oyen rosarios" aunque al blogger, tan modernete él, le pueda parecer una tontería o una pérdida de tiempo.
No seré yo quien vaya a defender a Pradita, pero lo cierto es que lo dicho en esas declaraciones no sólo es rigurosamente cierto, sino además particlarmente acertado. Basta ya de quemar los católicos nuestras fuerzas en defender a quien promueve el aborto o el sionismo.
El último comentarista (el que está arriba mía) tiene toda la razón del mundo. Letra por letra se lo defiendo.
Por cierto, alguien sabe como sintonizar Radio María?
Que como dice uno de los lectores "anónimos" que hay, que María se ofende cuando alguien hace bromitas sobre lo de escuchar Rosarios. No sé...es una oración vital para todo católico!!
Muchas gracias a "´" por ponerme como ejemplo de imbécil mental. Toda una muestra de moderación.
Ves hermano i.l.m.?? Eso hace la COPE. el hermano "'" no iba con mala intención sin embargo tu lo has sentido como un ataque a tu dignidad. "Imbécil mental"...no piensas que has ido demasiado lejos??
Jajaja... me parto de risa. ¡Resulta que la COPE también tiene la culpa de lo que yo he dicho! Bueno, si te parece excesivo "imbécil mental", llámalo "lelo manipulable que es incapaz de discernir lo que oye". Pero vamos, decir de alguien (en este caso, de mí) que escucho mucho la COPE y que, precisamente por eso, me lavan el cerebro hasta el punto de no reconocer lo que oigo, no es precisamente alabar la inteligencia de dicho sujeto. Vamos, digo yo. Y todo de buen rollito y con cariño. No creo que "´" fuese con mala intención, ni tampoco me enfado por lo que ha escrito, mi respuesta ha sido sobre todo para hacer caer en la cuenta de lo que significan alusiones personales como ésa. Jajaja... mi mente está destruida por la COPE, jeje. Lo que hay que oír...
Desconozco los detalles, pero no me ha gustado ese comentario contra los liberales. Espero que se refiera a los liberales en el sentido corrompido de la palabra y no en el sentido original y clásico. Yo me siento muy liberal y soy a la vez creyente y practicante.
Es necesario que impere la cordura y mantengan la educación a la hora de realizar sus comentarios. En SECTOR CATÓLICO no se toleran insultos personales.
Una vez dicho lo cual, quisiera decir que no ha sido mi intención faltar al respeto con el tema de los rosarios y Radio María, ni a la Virgen Nuestra Señora, ni a los lectores ni tampoco a ese medio de comunicación.
La Cope no es Radio María. Pero muchos quieren convertirla en eso. Desactivarla, porque afirman que se falta al respeto, que no cumple su ideario.
El primer deber de la caridad es decir la verdad. Si alguien considera que la Cadena no lo hace que acuda a los tribunales y pida allí las pertienentes responsabilidades. El problema es que su equipo de profesionales dice las verdades del barquero que a casi nadie gustan, excepto a la audiencia, que apoya y corrobora la buena dirección de la emisora.
El problema no es la Cope. El problema son otros, dentro y fuera de la Iglesia. Aquellos que están empeñados en acabar con ella.
Quizá lo primero que habría que hacer es leer la entrevista entera a De Prada. Y lo segundo, dejar de aceptar tan alegremente que la COPE es "libre" y/o "la casa de la verdad" como se autoproclaman. Porque los tres principales comunicadores, los tres, tienen una deriva ideológica muy seria (aunque en distintos grados) y eso de ser "la casa de la verdad" es, sencillamente, insultante para quienes consideramos que nadie posee en exclusiva la verdad sino que, más bien, somos poseídos por ella (cita de Ratzinger en "Cooperadores de la verdad").
Ahi va la entrevista, que no tiene desperdicio.
Entrevista a Juan Manuel de Prada
Un escritor libre contra las ideologías
Andrea Monda
Ha venido a Roma para presentar su última novela (El séptimo velo), recién traducida por la editorial Longanesi. Juan Manuel de Prada no desaprovecha la oportunidad para hablar también de problemas aparentemente ajenos a su profesión de escritor. Para el joven niño prodigio de la literatura española, escribir no es una profesión sino una misión. Pero eso no quiere decir que aprecie la definición de literatura comprometida.
«No me convence esa palabra --dice--, y desde cierto punto de vista prefiero la ocurrencia de Borges, que sostenía: “No escribo para una minoría selecta, que para mí no significa nada, ni siquiera para esa entidad platónica adulada conocida como `las masas’. Ninguna de ambas abstracciones, tan queridas para los demagogos, en las que no creo. Escribo para mí y para mis amigos, así como para pasar el rato"».
Entonces, ¿para qué escribe Juan Manuel de Prada?
Diré que siento, que advierto en mi interior la necesidad de escribir para explicar y expresar lo que me preocupa, lo que me angustia. Tal vez resida ahí el milagro de la literatura: escribes para desahogar tus obsesiones y descubres que hay personas que las comparten, que reflexionan sobre lo que escribes. Pero el escritor no escribe para adular o lisonjear a sus lectores; sería absurdo. Su misión consiste, por el contrario, en expresar por escrito sus inquietudes y ser leal a los elementos que lo caracterizan en los planos estético y ético.
¿En qué consiste la ética para el escritor? ¿En escribir bien o en escribir sobre el bien? ¿En la forma o en el contenido?
Es difícil responder a eso. Se ha hablado de escritura comprometida y de compromiso ético en la escritura, pero a veces ha resultado ser falso, porque que esos escritores estaban comprometidos en el sentido de estar orgánicamente insertos en partidos políticos. Eran escritores que habían asumido compromisos relativos a su partido; escritores lacayos sometidos a visiones ideológicas de fuerzas políticas concretas, por lo general comunistas. Creo, por el contrario, que el compromiso del escritor debe ser para con el hombre. En este sentido, estoy convencido de hay una misión ética en la escritura como en todas las modalidades del arte. Eso no quiere decir que el artista deba ser una especie de buenista que solo represente lo que hay de bueno en el mundo. En realidad, el artista debe observar la naturaleza humana, tanto por lo que tiene de luminoso como por sus aspectos tenebrosos. El problema surge a la hora de ver cómo aplicar este principio ético, de ponerlo luego por escrito en la práctica.
Entonces, ¿la misión del escritor consiste en luchar contra la reducción ideológica del hombre?
Hay realidades que son parte constituyente de la naturaleza humana. Una de ellas es la religión, mientras que otras --como las ideologías—son creaciones artificiales que inevitablemente se convierten en sofocantes camisas de fuerza, anteojeras impuestas a los hombres que reducen su campo visual. Históricamente, las ideologías han demostrado una capacidad funesta para empobrecer y reducir a la humanidad, volviendo a los hombres menos abiertos y más sectarios, y llevándolos a eliminar todo lo que es ajeno a la pureza de la ideología en sí.
Pero, ¿acaso no se ha producido hoy en día un empobrecimiento precisamente por el fin de las ideologías?
Una cosa son los ideales y otra las ideologías. Estas últimas, por ser creaciones humanas, están destinadas a desaparecer. No obstante, mientras duran, generan continuos conflictos y contradicciones en la historia de la humanidad. Pensemos, por ejemplo, en la izquierda, el ecologismo o el feminismo, que parten de ideales y valores comunes, como la protección del medio ambiente y la mejora de la condición femenina. Sin embargo, han dado lugar a consecuencias inhumanas como las legislaciones abortistas. Pero la derecha tampoco es inmune al riesgo fatal de las ideologías, por el que el valor del orden y el respeto también ha llevado a aprobar en algunos países leyes inhumanas. Como escritor y periodista, lucho por derribar los muros de las ideologías y me dirijo a lectores que ante todo son seres humanos. No de derecha ni de izquierda, sino todavía humanos.
¿No cree que la religión también puede degneenrar en ideología?
Eso también puede suceder en nuestros tiempos a causa de la elevada temperatura ideológica, y es un riesgo terrible. También quien es religioso puede volverse víctima de la ideología. Los Evangelios condenan constantemente el fariseísmo, que para mí es la forma más sutil de religión reducida a ideología. De hecho, el fariseísmo es una especie de esclerosis de la fe. Algo que se parece al cristiaismo, pero solo desde fuera, mientras que por dentro está vacío y se puede llenar con cualquier cosa. En los últimos cincuenta años se han dado varios ejemplos de esa clase de fariseísmo: por ejemplo, en algunos sectores de la Iglesia influidos por el marxismo, y había quienes estaban convencidos de haber encontrado la solución a todos los problemas sociales. Curiosamente, en la España actual el peligro está en la ideología de derechas. En el ámbito católico, algunos han creído en las ideologías liberales y llenado con ese sustituto el hueco dejado por la fe. A modo de ejemplo, me gustaría subrayar el caso de la COPE, la cadena de radio que se presenta como católica y cuyas principales voces son anticatólicas o incluso ateas; y en algunos casos, rabiosamente abortistas y con una filosofía de la vida totalmente anticristiana. Es paradójico: una radio católica en apariencia que se opone al Gobierno actual se convierte en terreno fértil para la difusión de ideas y mentalidades antirreligisas. En resumidas cuentas, una versión moderna del recurrente fariseísmo.
¿Cómo ven en la España y la Europa actual su misión antiideológica?
Digamos que no es nada tranquilizador. La verdad es que me han marginado por ser como un cazador furtivo que se opone al pensamiento único dominante y empapado de ideología. Por lo tanto, soy más vulnerable a la vez que más libre. Como un francotirador que se enfrenta a la cultura dominante. Sin embargo, creo que el escritor debe ser coherente con su visión del mundo y de la realidad. Desde hace un tiempo me mantengo un poco al margen del juego ideológico: me he declarado contrario a la izquierda y a sus valores, y sin embargo considero a la izquierda más insidiosa porque ha conseguido imponer por toda Europa sus valores en la sensibilidad y la mentalidad dominante; y últimamente también he adoptado una actitud muy crítica hacia la derecha. En particular, he intervenido en el diálogo sobre el liberalismo y el neoliberalismo y sus diversas aplicaciones. Las ideologías son perjudiciales para el ser humano. Son a la vez invasoras y excluyentes, no se limitan al campo político, sino que colonizan todos los sectores de la realidad y de la sociedad con consecuencias nefastas. Pienso por ejemplo en la «muerte del derecho»»: la crisis y la negación del derecho natural es en efecto una deriva ideoólogica que lleva a afirmar que el derecho, todo derecho, es obra del hombre, una convención de la ideología imperante en el momento. La ideología se extiende como una mancha de aceite, y corroe y corrompe hasta la literatura; desde este punto de vista, me siento como un extraño en el panorama literario europeo, como un extranjero en tierra hostil. Me viene la memoria un relato de Herbert George Wells en el que un hombre llega a un país habitado solo por ciegos, y se convence de que se convertirá en el guía de sus habitantes, pero no tarda en descubrir que los ciegos solo se proponen una cosa: de repente lo toman prisionero y le sacan los ojos porque no soportan que vea.
El hecho de que lo hayan marginado, ¿se deberá a su fe católica?
Yo creo que actualmente hay un pensamiento único dominante en el que la voz de los católicos suena desafinada. Por ejemplo, se oye decir que los católicos son retrógrados en la moral y progresistas en cuanto a los problemas sociales. Obviamente, se trata de una perspectiva distorsionada por la ideología. Al contrario, se podría decir que asistimos a un extraño contubiernio entre derecha e izquierda por el cual esta última ha renunciado a sus aspiraciones sociales y la derecha, para imponerse, ha hecho suya la visión ética de la izquierda. Una claudicación en la que cada uno ha asumido lo peor del otro. Cuando alguno se alza en defensa de un derecho natural se lo tilda de conservador. Por consiguiente, en este sentido todo verdadero católico es signo de contradicción.
Según el novelista italiano Luca Doninelli, no tiene mucho sentido hablar de escritores católicos, porque sería como decir «escritores rubios». ¿Qué piensa de esta declaración?
Estoy de acuerdo con Doninelli; se querría dar a entender que hablar de escritores católicos equivale a decir que el problema ya existe; en realidad, si se dice «escritores rubios», lo que se quiere es subrayar que son pocos los escritroes rubios, y lo mismo se puede decir de los escritores católicos. Es como decir que quedan pocos. En los siglos XV o XVI a nadie se le habría ocurrido definirlo con esas palabras. Esto puede llevarnos a pensar que se está dando una retirada por parte de los católicos en el ámbito literario. Por eso, no me gusta esa definición, además de que se debe aclarar qué significa católico. Como se sabe, esta palabra quiere decir «universal», definición perfecta también para todo escritor en el sentido de que, como decían los latinos, nada que es humano me es ajeno. En el hombre se centra la investigación de todo escritor. El hombre con su infinita debilidad y su inconmensurable grandeza. El hombre en su condición contradictoria de quiene vive «en un territorio ocupado más que nada por el diablo», en palabras de la gran escritora estadounidense Flannery O'Connor; territorio del que constantemente es rescatado. La mirada del católico hacia el hombre es una mirada de piedad y misericordia que no debe desaparecer jamás de las páginas de la literatura.
EnEl revés de la trama, Greene hace decir al protagonista que, conociendo sus peores aspectos, se podría amar a los seres humanos casi tanto como los ama el propio Dios...
Este podría ser el lema toda mi obra literaria. Por regla general, mis personajes son sufrientes, débiles, dolientes... pecadores en el sentido evangélico del término, ovejas descarriadas que se debaten en el fango del pecado y aun así están destinadas a la grandeza. La mayor parte del mis personajes, a pesar de la oscuridad en que se mueven, pueden en un momento dado ser iluminados por algo que les imparta nobleza, que los vuelva valiosos, así como todo pecado tiene un valor especial a los ojos de Dios, un Dios que ama de un modo particular a cada ser humano. Este es el hilo conductor de toda mi obra literaria, a partir sobre todo de una novela titulada Las máscaras del héroe, donde represento el retrato de un escritor algo inmoral y bohemio que llega a redimirse. Esta misma temática la encontramos en mi última novela, El séptimo velo, en la que aparecen personajes sometidos a las peores debilidades humanas, inmersos en situaciones en que prácticamente se está a la merced de un espíritu demoniaco, como fue el caso de experiencias inhumanas como el nazismo y el comunismo. No obstante, aun en esos momentos oscuros hay en el hombre un destello de grandeza, incluso en personajes que han abrazado ideologías terroríficas.
Se diría que usted es casi un pensador. Sin embargo, es ante todo un escritor exquisitamente literario...
Así es. A través de mis personajes muestro el misterio de la vida que no quiero explicar sino desplegar. Son un reflejo ambulante de mi cosmovisión, pero encarnados, no expesados de un modo intelectual. Por tanto, soy ante todo escritor, y me gustaría decir que también soy defensor de los géneros literarios, incluso de los considerados menores, como la ciencia-ficción, la novela policiaca, la de terror... En realidad, estoy convencido de que en sus convencionalismos y lugares comunes siempre podemos encontrar algo original. Un error del arte contemporáneo es la búsqueda frenética de originalidad a toda costa. El arte verdaderamente original es el que acepta las propias convenciones y límites pero renueva desde dentro esas convenciones. Por ejemplo, Chesterton, con sus relatos del Padre Brown ha aceptado las convenciones de la novela policial pero la ha renovado desde dentro. Una revolución es siempre algo interno; de lo contrario sería estéril. En este sentido, modestia aparte yo también me podría considerar un escritor clásico.
(Traducción hecha en el foro Hispanismo)
Estimado Juan Pablo:
No sabe cuánto se lo agradezco. Pero llega tarde, SECTOR CATÓLICO ya ha pedido disculpas por la inexactitud de la cita.
Celebro también que posea la plenitud de la verdad, al afirmar con tanta rotundidad que nadie la posee. Excelente. Lo mismo que a usted, pasa en la Cope.
VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESION, DE PRADA, al igual que la Cadena COPE, llámese FEDERICO, que sigan muchos años. ANIMO
"Celebro también que posea la plenitud de la verdad, al afirmar con tanta rotundidad que nadie la posee. Excelente. Lo mismo que a usted, pasa en la Cope."
ERROR. En la COPE se creen depositarios privilegiados de la verdad, como reza (o rezaba, no lo se porque no soy oyente asiduo) el lema ese de que son "la casa de la verdad". Yo no me creo en posesión de nada, y sinceramente creo que hacer de abogado de esa cadena de radio cuando se ha ideologizado de tal manera y vendido de tal modo al esquema acción-reacción es un error. Pero subrayo lo de "creo". No "afirmo", ni "sostengo", ni "anatematizo al que diga lo contrario". Simplemente... creo.
Un saludo.
Quisiera aclarar unos puntos referentes a mis intervenciones anteriores:
En primer lugar, rectifico una cosa que dije anteriormente: sí recuerdo una vez en la que Federico J. Losantos criticó la actuación de una persona por defender una idea que es coherente con el cuerpo doctrinal moral de la Iglesia. Pero no sé si criticaba la idea o más bien la oportunidad de expresarla en público en ese contexto. En cualquier caso, lo que quiero hacer notar con esta rectificación es que mi intención es hilar fino (quizá demasiado) en este asunto, haciendo una diferenciación intelectual de conceptos que son distintos, y que a veces se entremezclan en los argumentos.
No pretendo ser el "abogado de la COPE" -expresión que tomo prestada de nuestro compañero juan pablo-, sólo precisar que una cosa es estar en desacuerdo o reprobar sus comportamientos, actitudes, actuaciones o formas, y otra es decir que "se convierte en terreno fértil para la difusión de ideas y mentalidades antirreligiosas". Dos opiniones, de las cuales considero a la segunda como, al menos, "exagerada" o "imprecisamente formulada".
Y con esto no quiero decir que esté de acuerdo con las actuaciones de la Cadena. Sólo expreso que no considero intelectualmente sostenible el aportar argumentos vagos y etéreos para cargar contra ella: "está ideologizada", "incita al odio", etc.
Bueno, espero haberme explicado.
Saludos a todos
ME GUSTA MUCHO DE PRADA PERO TAMBIEN ME GUSTAN CESAR VIDAL Y JIMENEZ LOSANTOS. MUCHOS COMO ELLOS NECESITAMOS, A VER SI ESTE PAIS SE ARREGLA UN POCO
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